Esta casa rural se sitúa en una antigua casa-cueva de la ladera del cerro del Castillo de Castrojeriz que se usó como vivienda durante varias décadas.
Las leyendas siempre han rodeado de misterio estas casas-cueva en las que se hablaba de pasadizos, entradas y salidas que conectaban estos espacios con otras zonas del pueblo de Castrojeriz.